Plan de la Alianza para la Prosperidad…desarrollo, crecimiento y oportunidades para los países del Triángulo Norte de Centroamérica

Plan de la Alianza para la Prosperidad…desarrollo, crecimiento y oportunidades para los países del Triángulo Norte de Centroamérica

Por: María Inés Valle Balsells–Trade Center Coordinator AmCham Guatemala

Seguramente el año 2014 será recordado como un año que marcó fuertemente a Guatemala, El Salvador y Honduras debido a la migración del casi 10 por ciento de su población (entre ellos, principalmente 60 mil menores de 18 años no acompañados por adultos) hacia Estados Unidos. Esto, marcado e impulsado por el alto porcentaje de delincuencia, violencia y falta de oportunidades para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos de los países del Triángulo Norte de Centroamérica. No obstante, no es nuevo el tema de la fuga de población centroamericana hacia Estados Unidos. Se estima que, anualmente, unas 200 mil personas intentan abandonar la región, de los cuales unos 120 mil logran cruzar la frontera. Mientras que los 100 mil restantes son deportados de regreso a sus países.

Para mostrar el impacto que genera este tema, a continuación, se muestran algunos indicadores comparativos de Guatemala, El Salvador, Honduras:

 

País Aumento de la fuerza de trabajo en el país de origen (año 2014) Detenciones en Estados Unidos (año 2015) Personas no autorizadas cruzando la frontera estadoundiense Deportaciones de Estados Unidos (año 2015) Menores no acompañados (año 2015)
Honduras 94,652 33,848 26,700 20,309 5,409
Guatemala 201,991 57,160 38,247 33,249 13,589
El Salvador 48,746 43,564 25,333 21,940 9,389
Sub-región 345,389 134,572 90,280 75,498 28,387
Source: Inter-American Development Bank

 

Ante tal situación y para reducir el éxodo, Washington, a petición de los tres países centroamericanos previamente mencionados, asumió la responsabilidad y compromiso de crear acciones efectivas, conscientes y claras, que mitigara la migración hacia Norteamérica, creando las oportunidades necesarias para dichos ciudadanos las encuentre en sus respectivos países.  Por lo cual, como respuesta a ello surgió el Plan de la Alianza para la Prosperidad (The Alliance for the Prosperity Project—A4P). Es importante mencionar que este tipo de Planes no son nuevos en la región latinoamericana; un claro ejemplo de ello fue, en su momento, el Plan Colombia cuya finalidad fue reprimir el tráfico de drogas, el crimen organizado y el combate a las fuerzas de insurgencia FARC; así como la Iniciativa Mérida con el fin de detener el incremento del crimen en México a través de cooperación en seguridad. Además de ello, México y Colombia ya han mencionado su interés en colaborar y apoyar el Plan de la Alianza para la Prosperidad en el sentido de transferir conocimiento y experiencia sobre cómo ellos mismos realizaron sus Planes.

Setecientos cincuenta millones de dólares fueron aprobados por el Congreso de E.E.U.U. como inversión al programa, cuyos fondos se encontrarán disponibles a partir de octubre del año 2016. Por lo que para recibir dichos fondos, la región deberá mejorar los indicadores enmarcados en 16 condiciones relacionadas con: seguridad nacional, seguridad fronteriza, reformas fiscales y políticas, desarrollo social y la erradicación de la corrupción. Mientras que el restante 25 por ciento se utilizará en la puesta en marcha de programas propios con metas similares.

Para conocer un poco más sobre el Plan de la Alianza para la Prosperidad, es importante mencionar que es un plan de 5 años, cuyo enmarcado en cuatro líneas estratégicas de acción:

 

  • Estimulación del sector productivo con la capacidad de crear oportunidades económicas
  • Oportunidades de crecimiento y desarrollo para el capital humano
  • Aseguramiento de la seguridad ciudadana y la justicia
  • Fortalecimiento de las instituciones públicas con miras a mejorar la confianza de la ciudadanía en el Estado

Con los cuatro ejes o líneas estratégicas en marcha, el Plan intenta revitalizar la economía de los países del Triángulo Norte de Centroamérica generando un óptimo clima de negocios que atraiga la inversión privada, desarrollo de proyectos de infraestructura a gran escala y corredores logísticos, facilitación del comercio internacional, vinculación de la oferta laboral y la demanda de las compañías, programas de prevención de violencia, aumento de la transparencia del Estado, reducción de los costos de la energía eléctrica, así como la promoción de sectores estratégicos tales como la maquila de textiles, la manufactura ligera, el turismo y la agro-industria.

Por su parte, en Guatemala, dicho Plan será administrado no solamente por la iniciativa pública, sino también por la iniciativa privada integrada por cámaras de comercio, organizaciones y asociaciones empresariales. AmCham juega un papel fundamental en este Plan. Como Cámara Americana tenemos un espacio preponderante, fortaleciendo y brindando oportunidades de negocios e inversión tanto a los empresarios nacionales en el país como a empresarios estadounidenses interesados en Guatemala.  Nuestro rol ha sido y continuará siendo el crear un impacto positivo a largo plazo tanto en nuestros asociados como en la comunidad en sí, por medio de la promoción de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Guatemala, fortaleciendo la actividad económica y la libre empresa.

Leave a Reply