Una Reforma Fiscal… ¿Una alternativa correcta para Guatemala?

Una Reforma Fiscal… ¿Una alternativa correcta para Guatemala?

En las últimas semanas, los guatemaltecos, hemos sido testigos de un proyecto de Reforma Fiscal que desea realizar el actual gobierno en el país. El proyecto propone:

-Aumento de Q5.00 al impuesto que actualmente paga el saco de cemento.

-Elevar la tasa de ISR al 29%.

-Incremento de Q3.00 al impuesto de los productos derivados del petróleo, gasolina y diésel.

-Aumento del 10% en las regalías de la actividad extractiva.

Según declaraciones del Presidente Jimmy Morales, es el “momento adecuado para realizar el aumento. De no ser así, se ampliarían las brechas de inversión en el sector salud, educación, seguridad y justicia”. No obstante, es importante analizar esta situación desde el punto de vista de algunos de los miembros de la Junta Directiva de AmCham Guatemala.

Para el Licenciado Juan Pablo Carrasco (Presidente de AmCham), “Una verdadera reforma tributaria incluye aspectos relacionados con el combate al contrabando, mejoramiento en el manejo de las importaciones y exportaciones por parte del Estado en las aduanas, ampliación de la base tributaria y un diálogo basado sobre un pacto fiscal que logre que Guatemala sea más competitiva y que incentive la inversión. Todo esto, en un escenario nacional en el que tendremos crecimiento y desarrollo en el país.  Las iniciativas en discusión, en este momento, se tratan meramente de un alza a impuestos específicos; lo cual no logra acercarse a ninguno de los criterios económicos, marcado hacia la baja. Por ende, es un momento totalmente inoportuno para iniciativas de este tipo.”

 Por su parte, el Doctor Nicholas Virzi (Vicepresidente de AmCham), indica que “antes de elevar los impuestos, habría que retomar la iniciativa del Pacto Fiscal y su enfoque en la calidad del gasto, el cual se ha perdido a lo largo de los años, a costo de la credibilidad del Estado”.

Finalmente, el ingeniero Roberto Castañeda (Empresario, Socio y Director de Junta Directiva de AmCham), aclara que la reforma fiscal “no fue consensuada”. Al ingeniero Castañeda le preocupa que se hable de impuestos, en una etapa en la que aún existe una larga labor por erradicar la corrupción en el gobierno. “Desconocemos, como ciudadanos, el destino que vayan a tomar estos fondos y sean malgastados, como ya ha sucedido en el pasado”.

En lo que se puede concluir es en lo siguiente: si bien, es evidente que existen brechas en la inversión en sectores de educación, salud, seguridad y justicia, es indispensable que:

-El gasto público sea eficiente.

-Erradicar la corrupción.

-Eliminar los programas sociales.

-Luchar por la transparencia.

-Simplificar los procedimientos para pegar impuestos en el país.

No obstante, me gustaría detenerme un momento y resaltar la labor que ha realizado, actualmente, el gobierno del licenciado Jimmy Morales, quien se ha comprometido a luchar en contra de la corrupción, misma que ha permanecido por años, en el Estado guatemalteco. Sin lugar a dudas, la lucha en contra de la corrupción es una tarea a la que se debe enfrentar diariamente.

En realidad, el problema recurrente en Guatemala, es que los gobiernos no han planificado correctamente la ejecución de los fondos y no comprenden que, a mayor gasto público y programas sociales, mayor pobreza existirá.

Recordemos que la situación económica mundial aún no es positiva del todo, sin dejar a un lado a Guatemala. El incrementar los impuestos tan sólo afectaría directamente a la inversión extranjera y nacional, así como al consumo, el comercio y el empleo.

Por último, me gustaría cerrar este espacio mencionado el “Milagro de Singapur”, un país asiático con tan sólo 700 Km², que ha provocado la admiración de muchos. Entre 1959 y 1990, el Primer Ministro Lee KuanYew, fue autor del “Milagro”, gracias a determinadas acciones que ayudaron al país a crecer, tales como:

– Contar con una economía de libre mercado, con una intervención pública limitada. El gobierno no gasta más de lo que ingresa. El país cuenta con leyes que limitan el endeudamiento público.

-Aplicar “cero tolerancias”, para así erradicar la corrupción e inseguridad.

-Un sistema Fiscal con impuestos bajos a las empresas: tan sólo se les aplicaría un impuesto del 17%. El ISR es uno de los más bajos que existen a nivel mundial: es un impuesto progresivo que va entre 0% para ingresos de hasta US$20,000.00 hasta el 20% para ingresos de más de US$320,000.00.

Gracias a estas estrategias, Singapur es uno de los sitios más atractivos para la inversión nacional y extranjera; demostrando tener un sector público honesto y tan competitivo como el sector privado.

Por lo cual, luego de observar este análisis, debemos plantearnos si una reforma fiscal, hoy en día, es una alternativa correcta para Guatemala. AmCham, desde su espacio, apoyaría a una reforma que fortalezca los ingresos del Estado, una vez exista transparencia en las instituciones públicas y en el gasto; así como un Estado correctamente cimentado, funcional, que garantice la certeza jurídica, la transparencia, las reglas claras…todos factores necesarios para propiciar en un país un clima positivo para la creación y sostenimiento, a largo plazo, del clima de negocios.

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