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Por María Inés Valle 

Coordinadora de Trade Center, AmCham Guatemala

 

 

 

La Ley de Zonas Francas en Guatemala y el aprendizaje que nos deja Nicaragua

Recientemente, Guatemala ha sido testigo de reformas enmarcadas bajo el Decreto 19-2016, a la “Ley de Zonas Francas” (Decreto 65-89). Esta situación, desde su pronunciación, ha causado una serie de comentarios y análisis que ha permitido conocer el impacto que causa dicha iniciativa a diversos sectores de la economía en el país.

Antes de iniciar con este espacio, es importante conocer qué es una zona franca, para luego indagar de qué trata la nueva iniciativa (contemplada dentro del Decreto 19-2016) aprobada por el Congreso de la República de Guatemala; posterior a ello, analizar el caso de Nicaragua, un país que ha trabajado correctamente bajo una Ley que beneficie a la economía. Y, por último, el impacto directo que conlleva el contar con una ley adecuada de Zonas Francas para la atracción de inversión al país.

¿Qué es una Zona Franca? De acuerdo al Ministerio de Economía de Guatemala -MINECO-, una Zona Franca es “el área de terreno física, delimitada, planificada y diseñada, sujeta a un Régimen Aduanero Especial, en la que las personas individuales o jurídicas se dedican indistintamente a la producción o comercialización de bienes para la exportación o re-exportación, así como a la prestación de servicios vinculados con el comercio internacional”.

Guatemala: Decreto 19-2016: En marzo del presente año, cuando entró en vigencia la Ley Emergente para la Conservación del Empleo, se contemplaron cambios en la ley de las Zonas Francas en el país.

Cabe resaltar que, bajo este nuevo Decreto (con efectos retroactivos), se adicionaron 25 actividades (sin una base sólida y razonable) al listado de actividades que no se pueden comerciar ni producir en una Zona Franca (ZF), siendo ellos: cosméticos, calzado, plásticos, productos farmacéuticos, maquinaria, joyas, muebles, pinturas, alimentos procesados, entre otros.

Se estima que unas 1,070 maquilas y empresas dentro de las Zonas Francas no tendrán acceso a la exoneración del Impuesto Sobre la Renta (ISR).  Ante tal incertidumbre, según datos de la Asociación de Zonas Francas en Guatemala, unos 1,500 empleos directos se perderán; además, la recaudación fiscal se verá afectada desde las ZF, con un impacto de Q600 millones.

Recordemos que el 70% de las empresas que se encuentran en ZF provienen de inversión extranjera.  De acuerdo a datos oficiales, en el periodo de octubre del año 2015 a agosto del año 2016, 15 empresas han cerrado sus operaciones en dichas Zonas. De las 15, ocho se retiraron luego de la entrada en vigencia de la Ley Emergente para la Conservación del Empleo.

Al momento, aún Guatemala no cuenta con un reglamento de ZF, generando así incertidumbre y fuga de inversiones a países vecinos que poseen leyes que beneficien a las empresas.

Nicaragua…un ejemplo a tomar para Guatemala: Nicaragua es el país centroamericano con más número de ZF, contando con 49 en total.

Con ello, nos preguntamos ¿Qué ha hecho este país para contar con tal número de ZF y mantenerlas bajo un status favorable y atractivo?  La repuesta se engloba en:

  • Incentivos Fiscales.
  • Un excelente clima de inversiones.
  • Un marco legal sólido.
  • Crecimiento de su economía
  • Seguridad y certeza jurídica.
  • Una fuerza laboral especializada y productiva.

La Ley 917 (Ley de Régimen de Zonas Francas) ha contribuido a la estabilidad económica, atractivo y crecimiento de las ZF en el país. Gracias a una Ley positiva, las ZF han generado más de 110 mil empleos, al día de hoy.

La Inversión Extranjera Directa y la Ley de Zonas Francas: Dentro de la gama de incentivos que puede otorgar un país a la inversión extranjera directa (IED), es el contar con una atractiva ley de zonas francas.

En Guatemala, la IED se ha visto afectada, dada una serie de situaciones que se han vivido recientemente. Por ejemplo, en el año 2014, la IED se colocó en US$1 mil 388 millones, mientras que en el año 2015 se observa una disminución, siendo una cifra de US$1 mil 208 millones.

Por cual, considerando que para que nuestro país sea atractivo a la IED, debe contar con estímulos tales como una Ley de ZF que beneficie a los empresarios.  Para tener una ley atractiva, es necesario:

  • Contar con estabilidad política.
  • Fuerza laboral especializada.
  • Transferencia de tecnología.
  • Leyes claras que beneficien al sector.
  • Exenciones tributarias e incentivos fiscales tangibles.
  • Moneda estable.

Tomando criterios como los mencionados, seguramente en Guatemala funcionará de manera correcta la Ley, atrayendo a más inversionistas, generando mayores y mejores oportunidades de empleo; que, en sí, trae de la mano, el crecimiento económico y la mejora en la calidad de vida de sus ciudadanos.

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