No es guerra comercial, es guerra.

Dr. Nicholas David Virzi Arroyave
Director Ejecutivo, CEES
Presidente, Comité de Promoción de Inversión

El mundo entero teme que se encrudece una guerra comercial entre Estados Unidos (EEUU) y la República Popular de China (RPC).  Tienen mucha razón en tener esta preocupación. Si EEUU y RPC se pelean, lo que estaría en juego sería una recesión mundial, una desintegración de las cadenas de suministro globalizadas, y posiblemente las relaciones pacíficas entre las grandes potencias del mundo, quienes tienen puntos de disputa que no se limitan a lo meramente económico.  

Los medios y los economistas tildan a la confrontación entre la RPC y EEUU como la guerra comercial de Trump.  Expertos critican el proteccionismo comercial de Trump, basándose en el conocimiento común de que el proteccionismo perjudica a la economía de los países involucrados. Tienen razón. El libre comercio es siempre mejor que el proteccionismo, desde una perspectiva económica.  

No obstante, habría que ver la postura de EEUU desde una perspectiva política, no sólo económica. Trump no practica proteccionismo en contra del libre comercio. Lo hace contra países más proteccionistas que EEUU. EEUU es más abierto al libre comercio que la Unión Europea, Cánada, México, y la RPC. Por eso, muchos han cedido ante las demandas razonables de Trump de que cumplan con los principios de libre comercio.

Increíblemente, los medios masivos, enemigos de Trump, lo admiten.  John King, de CNN, admitió que “Trump está absolutamente en lo correcto.  China ha estado hacienda competencia desleal por décadas.”  El medio New York Times publicó un artículo diciendo que Trump tenía razón en confrontar a China. Estos son sólo dos ejemplos de los medios masivos anti-Trump, por lo que dan mucho para reflexionar.  

En mi opinión, EEUU y la RPC se necesitan uno al otro y llegarán a un acuerdo. China y EEUU son tan interdependientes que no es opción no lograr un acuerdo. Sin embargo, no será la última confrontación.