Una oportunidad para aumentar la atracción de inversión

La Política Nacional de Competitividad, es un esfuerzo concertado entre sector productivo, sociedad civil, academia, sector sindical y sector público. Busca atender tres fenómenos demográficos inevitables: el crecimiento poblacional, se estima que para el año 2032 la población guatemalteca será de 22 millones de personas aproximadamente. Ocurrirá entonces el fenómeno del bono demográfico, es decir que la población en edad de trabajar será mayor que la dependiente y esto provocará un extraordinario incremento en la demanda de empleos. Por último, existirá una transición de lo rural hacia lo urbano; se estima que el 79% de la población vivirá en áreas urbanas para el 2032.

Se estructura bajo tres lineamientos estratégicos denominados 11-11-9 (11 clústers –11 prioridades en materia de competitividad – 9 territorios aptos para consolidarse como ciudades intermedias), los fundamentos se encuentran en los 12 pilares del Foro Económico Mundial, incorporando adicionalmente dos pilares transversales: sostenibilidad social y sostenibilidad ambiental y con ello aumentar la productividad y generar mayor crecimiento económico para el país.

Guatemala se encuentra en un momento crucial para generar las condiciones que le permitan a la población guatemalteca tener mayor acceso a oportunidades de empleo y consecuentemente mayores niveles de bienestar y prosperidad. Para potenciar esa oportunidad plantea el desarrollo de estructuras de clústers.  Estos permiten potenciar las dinámicas productivas y económicas generadas desde el territorio. Adicionalmente, posibilita la consideración de las características sociales y productivas diferenciadas de los clústers, fomentando un desarrollo económico inclusivo. La Política define acciones para consolidar la economía que se da entre aglomeraciones de personas con mejores capacidades productivas y adquisitivas, promueve el incremento de la productividad, permiten la generación de escala y la eficiencia operativa, a la vez que estimulan la innovación y facilitan la comercialización, la formación de nuevos negocios y la resiliencia. 

Los once clústers priorizados son: 1) forestal , muebles, papel y hule 2) Fruta y Vegetales 3) Alimentos Procesados 4) Bebidas 5) Textil, confección y calzado 6) Metalmecánica 7) Turismo y Servicios de Salud 8) Transporte y Logística 9) TIC´s, Software y Contact Centers 10) Construcción 11) Manufactura Ligera,  estos tienen la capacidad de generar más de cinco millones de empleos productivos para el 2032 y destacan por la alta demanda tanto a nivel nacional como internacional así como la calidad de los productos y servicios prestados. 

El desarrollo de los clústers implica que los distintos sectores productivos superen brechas que restringen la competitividad. Es por ello que la Política de Competitividad desarrolla las Prioridades, divididas en dos agendas. Atendiendo temas que inciden a nivel nacional (Agenda Horizontal): erradicar la corrupción, aumentar la certeza jurídica, incrementar la seguridad, mejorar calidad educativa, erradicar la desnutrición crónica; y temas que se deben resolver a nivel local y sectorial (Agenda Vertical): reducción de costos de los trámites burocráticos, mejorar la infraestructura y logística, sostenibildad del subsector eléctrico, aumentar la investigación, desarrollo e innovación, fortalecer el ecosistema de emprendedores e incrementar la atracción de inversión extranjera.

Guatemala es un destino ideal para la inversión pues cuenta con una posición geográfica idónea para el acceso a mercados pujantes, posee una estabilidad macroeconómica sobresaliente, libre negociación de divisas y disponibilidad de recursos financieros con condiciones óptimas. La Política de Competitividad apuesta a  la generación de mayor estabilidad política, fortaleza institucional, certeza jurídica, flexibilidad en las leyes laborales, respeto a la propiedad privada, mano de obra calificada y de buena infraestructura, entre otros.

Acciones de la Política de Competitividad como la simplificación de procesos a través de la herramienta de asisehace.gt, actualización de normativas tales como las modificaciones al Código de Comercio que reduce costo y tiempos en la inscripción de sociedades, las modificaciones a la ley de garantías mobiliarias que da acceso a créditos a personas que no tienen garantías inmobiliarias, la ley de factoraje y una agenda legislativa que buscan favorecer la inversión y la generación de empleo.  Adicionalmente se impulsan acciones para mejorar las capacidades de la población a través de programas de educación, impulso de ecosistema de emprendimiento e innovación mediante capacitaciones a empresas, impulso a la innovación, así como fortalecimiento al desarrollo económico local a través de mesas de competitividad. 

La identificación de nueve territorios aptos para el desarrollo, para consolidarse como Ciudades Intermedias, optimizarían la cobertura de servicios básicos, proporcionarían una respuesta a la dinámica económica, política y social entre lo urbano y lo rural y garantizarían el movimiento de personas, mercancías, capitales y conocimiento. El siguiente mapa muestra la identificación de esos territorios.

La Política Nacional de Competitividad permite abordar con pertinencia las intervenciones e inversiones necesarias para resolver las brechas de competitividad y potenciar la actividad productiva de los clústers identificados en territorios aptos para su consolidación urbana. Representa un mayor grado de profundización en relación al análisis, las acciones que deben implementarse y la coordinación interinstitucional e intersectorial, como herramientas de planificación estratégica, para aunar los esfuerzos hacia el cumplimiento de un mismo objetivo: Mejorar la competitividad para incrementar la productividad nacional y así generar crecimiento económico inclusivo, acelerado y sostenible.

Víctor Asturias
Comisionado Presidencial para la Competitividad e Inversión
Programa Nacional de Competitividad – PRONACOM